Clau555
Poeta recién llegado
Me quedé una noche entera observando la luna. Había escuchado en una canción que las lunas de octubre son las mejores del año. Tenía razón.
Tenía la firme intención de escribir un libro con tu nombre pero mis manos estaban vacías, mis ojos ciegos y mi boca enmudecida.
No encuentro palabras para poder expresarte lo que significa para mí quererte; no puedo si quiera formar una frase con palabras bellas y hacer que rimen.
No sé nada del amor y no quiero saberlo. Me siento como un niño pequeño descubriendo el mundo por primera vez. Toda esa grandeza que representas me ha dejado sin argumentos razonables. No puedo contener estos sentimientos. Son más grandes que yo.
Hace tiempo te hubiese comparado con el cielo, las estrellas o la luna, con el nacimiento de una flor hermosa o el universo entero, pero me di cuenta de que aquellas hermosas cosas estaban tan lejos de mi sentir; nunca había sentido una desnudez tan cálida, tan extraña y al mismo tiempo tan bella. Nunca antes había sentido tanta vida correr por mis venas.
De pronto me detengo a observar la vida y a observarte a ti. No hay tiempo más valioso que ese momento y entonces la vida y el tiempo me parecen nada.
Si algún día me preguntas si te quiero, te diré que te quiero sin saber cómo pero que te quiero sabiendo porqué.
Tenía la firme intención de escribir un libro con tu nombre pero mis manos estaban vacías, mis ojos ciegos y mi boca enmudecida.
No encuentro palabras para poder expresarte lo que significa para mí quererte; no puedo si quiera formar una frase con palabras bellas y hacer que rimen.
No sé nada del amor y no quiero saberlo. Me siento como un niño pequeño descubriendo el mundo por primera vez. Toda esa grandeza que representas me ha dejado sin argumentos razonables. No puedo contener estos sentimientos. Son más grandes que yo.
Hace tiempo te hubiese comparado con el cielo, las estrellas o la luna, con el nacimiento de una flor hermosa o el universo entero, pero me di cuenta de que aquellas hermosas cosas estaban tan lejos de mi sentir; nunca había sentido una desnudez tan cálida, tan extraña y al mismo tiempo tan bella. Nunca antes había sentido tanta vida correr por mis venas.
De pronto me detengo a observar la vida y a observarte a ti. No hay tiempo más valioso que ese momento y entonces la vida y el tiempo me parecen nada.
Si algún día me preguntas si te quiero, te diré que te quiero sin saber cómo pero que te quiero sabiendo porqué.
Última edición: