necros73
Poeta que considera el portal su segunda casa
Sin Nombre
Vagando, siempre vagando...
vagando por saberse ajeno,
extraño al suelo que pisa,
al lecho que ocupa,
al lugar que no sabe hacer suyo,
ajeno incluso al cielo que lo cubre.
Vagando con la amarga certeza
de ser un alma que no conoce
la paz.
Se sabe muerto,
sin sueños
sin anhelos,
vive al día,
sobreviviendo al recuerdo,
solo el alcohol,
solo esa presente ausencia
mitiga su soledad.
Es por Ella su peregrinar,
por su voz sus lágrimas
por su silencio su angustia,
por saberse extraño a Ella
su dolor.
Vagando, siempre vagando
bajo el cobijo del sol oscuro,
perdido en el laberinto del extraño,
condenado a vagar sin redención.
Alma atormentada
cuerpo que no conoce la paz.
Ríndete y muere
Ríndete y libérate.
El peso de su recuerdo
te atormenta,
te impide sentir la paz de Eros,
la pasión de quien te ama.
Vagando, siempre vagando
las estrellas son testigos
de las lágrimas,
de la tinta carmesí,
del desasosiego,
del dolor de estos versos
a Ella escritos.
Vagando, siempre vagando...
vagando por saberse ajeno,
extraño al suelo que pisa,
al lecho que ocupa,
al lugar que no sabe hacer suyo,
ajeno incluso al cielo que lo cubre.
Vagando con la amarga certeza
de ser un alma que no conoce
la paz.
Se sabe muerto,
sin sueños
sin anhelos,
vive al día,
sobreviviendo al recuerdo,
solo el alcohol,
solo esa presente ausencia
mitiga su soledad.
Es por Ella su peregrinar,
por su voz sus lágrimas
por su silencio su angustia,
por saberse extraño a Ella
su dolor.
Vagando, siempre vagando
bajo el cobijo del sol oscuro,
perdido en el laberinto del extraño,
condenado a vagar sin redención.
Alma atormentada
cuerpo que no conoce la paz.
Ríndete y muere
Ríndete y libérate.
El peso de su recuerdo
te atormenta,
te impide sentir la paz de Eros,
la pasión de quien te ama.
Vagando, siempre vagando
las estrellas son testigos
de las lágrimas,
de la tinta carmesí,
del desasosiego,
del dolor de estos versos
a Ella escritos.