Paco Valiente
Poeta que no puede vivir sin el portal
Quizás mis manos no fueron lluvia,
ni mis palabras te abrazaron fuerte,
yo recuerdo mañanas sin miedo,
una isla debajo de nuestro lecho,
una sonrisa de mi taza de café,
lágrimas en mitad de una noche,
reproches porque yo quería ser yo.
Nunca mentí para hacerte daño,
coleccionaba tus miradas remolino
y contaba los segundos a tu lado,
pero nada fue suficiente para todo,
ninguno de los dos lo sabíamos
pero nuestro amor estaba herido
y murió callado, solo, sin nosotros.
ni mis palabras te abrazaron fuerte,
yo recuerdo mañanas sin miedo,
una isla debajo de nuestro lecho,
una sonrisa de mi taza de café,
lágrimas en mitad de una noche,
reproches porque yo quería ser yo.
Nunca mentí para hacerte daño,
coleccionaba tus miradas remolino
y contaba los segundos a tu lado,
pero nada fue suficiente para todo,
ninguno de los dos lo sabíamos
pero nuestro amor estaba herido
y murió callado, solo, sin nosotros.
Última edición: