SONRISA
Poeta adicto al portal
El amor maúlla a las espaldas
ronronea por las esquinas,
paredes desprovistas de tejados
llevan tu nombre,
flores disecadas
aletean en un cóncavo vacío.
El amor se hace eterno, se torna sabio.
Cuanto más pasa el tiempo, es doctrina
paradigma viandante,
la sangre y el verbo
son carruajes.
Retorno al vacío de este lado
que me ha visto partir,
conserva mis contornos,
no hay algarabía, ni risas, ni llanto
aroma de un ciprés que pierde sus ramajes
habla de los años,
enreda sus huesos limpios en mis cabellos.
El amor silba en la memoria,
bitácora al confín de los sueños,
portátiles imágenes
estrangulan la tristeza,
atestiguan dos décadas
de vuelos al cielo.
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