rebecca zuñiga
Poeta recién llegado
Cuanto odio no tenerte.
El dejar el aire y esperar a que quieras volver.
Trate de darte alas y de volar a tu lado.
El silencio se convirtió en un sudor frío en la espalda y supe que no me mirabas, que te daba miedo hacerlo.
Critique tu paz,
y las fiestas se me escaparon.
Paso el tiempo en tu cuerpo y siento el mismo miedo que hay en tus labios. ¿Qué derecho hay entre los dos?
¿Nos damos miserias?
Las lágrimas se me acumulan,
eres fuego congelado,
sentidos dormidos,
aire comprimido,
esperanzas muertas.
Los espacios son tan grandes y
los días se me hacen cada vez más insoportables.
No quiero seguir queriendo al demonio que hay en ti.
Te llevaste mi fe,
y no puedo seguir dando vueltas en tu honor.
Necesito explicarme el si te vas a quedar en el ayer o si vas a permanecer en el hoy haciendo cometas con mi piel.
Me haces reír y llorar de placer.
¿Por qué no te me vas para siempre para que me seas cada vez menos necesario?
Ya no hay nada que explicar en el augurio de mis obsesiones.
Mi espera se pega a tu ilusión y tu ni cuenta te das.
No hay vida en mi vida.
La muerte se acerca a mi cama.
No quiero reírme de mi dolor,
me arde,
me duele.
No grites.
Di solo lo que quiero oír que me quiero morir pensando que te pones mis alas y que olvidas el ardor que provocaste en mi corazón.
Cambiemos de situación y dime que hacer.
No necesito tu gracia para encontrarle lógica a mi oración,
pero sí te necesito para perdonar a mis demonios y para perdonarte a ti...
El dejar el aire y esperar a que quieras volver.
Trate de darte alas y de volar a tu lado.
El silencio se convirtió en un sudor frío en la espalda y supe que no me mirabas, que te daba miedo hacerlo.
Critique tu paz,
y las fiestas se me escaparon.
Paso el tiempo en tu cuerpo y siento el mismo miedo que hay en tus labios. ¿Qué derecho hay entre los dos?
¿Nos damos miserias?
Las lágrimas se me acumulan,
eres fuego congelado,
sentidos dormidos,
aire comprimido,
esperanzas muertas.
Los espacios son tan grandes y
los días se me hacen cada vez más insoportables.
No quiero seguir queriendo al demonio que hay en ti.
Te llevaste mi fe,
y no puedo seguir dando vueltas en tu honor.
Necesito explicarme el si te vas a quedar en el ayer o si vas a permanecer en el hoy haciendo cometas con mi piel.
Me haces reír y llorar de placer.
¿Por qué no te me vas para siempre para que me seas cada vez menos necesario?
Ya no hay nada que explicar en el augurio de mis obsesiones.
Mi espera se pega a tu ilusión y tu ni cuenta te das.
No hay vida en mi vida.
La muerte se acerca a mi cama.
No quiero reírme de mi dolor,
me arde,
me duele.
No grites.
Di solo lo que quiero oír que me quiero morir pensando que te pones mis alas y que olvidas el ardor que provocaste en mi corazón.
Cambiemos de situación y dime que hacer.
No necesito tu gracia para encontrarle lógica a mi oración,
pero sí te necesito para perdonar a mis demonios y para perdonarte a ti...
Última edición: