Sin peso ni sonido.

Norainu

Poeta fiel al portal
Sin peso ni sonido.

Y no sé qué hiciste.
Que junto a mí pisabas como un felino,
sin peso ni sonido.
Bajabas las pestañas en cámara lenta,
batiendo el aire con cierta tristeza.
No quise ver.
Que buscabas el oro.
Pero no el precioso oro del sol en las sabanas gastadas,
ni en el brillo de mis ojos cuando te miraba.
Buscabas el oro.
Ahora te sientas y ríes ceñida y apretada,
no sé cómo cabes ahí dentro.
Mujer vulgar que acaricia un brazo peludo.
Y no vales más que el precio de tus zapatos.
No sé cómo cambiaste tanto,
junto a mí tus ojos miraban como un felino,
sin peso ni sonido.
Mujer vulgar que hablas demasiado alto para que todos te escuchen.
Mejor quedarme sordo.
No quise ver.
Que buscabas el oro.

 
Última edición:
Sin peso ni sonido.

Y no sé qué hiciste.
Que junto a mí pisabas como un felino,
sin peso ni sonido.
Bajabas las pestañas en cámara lenta,
batiendo el aire con cierta tristeza.
No quise ver.
Que buscabas el oro.
Pero no el precioso oro del sol en las sabanas gastadas,
ni en el brillo de mis ojos cuando te miraba.
Buscabas el oro.
Ahora te sientas y ríes ceñida y apretada,
no sé cómo cabes ahí dentro.
Mujer vulgar que acaricia un brazo peludo,
el del Rolex.
Y no vales más que el precio de tus zapatos.
No sé cómo cambiaste tanto,
junto a mí tus ojos miraban como un felino,
sin peso ni sonido.
Mujer vulgar que hablas demasiado alto para que todos te escuchen.
Mejor quedarme sordo.
No quise ver.
Que buscabas el oro.

El oro no hace que dos cuerpos se amen, es más bien una caricia falsa, un espejismo de oasis en un desierto sin tregua.
Gran poema, muchas gracias por hacernos participes de él. Saludos cordiales.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba