BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Decapitado
húmedo de piel y lamento
apócrifa leche de llanto y luces
en la sombra, mi enumeración
ilógica de canastos y cestas hundidas,
sumergidas. Como
ciempiés de cabeza abajo, equilibrista
de tierra sin ojos, constelación derribada,
humilde satisfacción divina, erial inmenso.
Aquí, los cráneos insatisfechos, velatorios
abiertos como férulas al ocaso. Mas,
qué llanto informe, o desolación postrera,
en qué puerta, derrumbada como un silo
hermético, me abruman y desconsuelan?
Decapitado, piel de tigre, enemigo de la vid
y del consuelo, tu puro fuego que consiste
en mi tierra.
©
húmedo de piel y lamento
apócrifa leche de llanto y luces
en la sombra, mi enumeración
ilógica de canastos y cestas hundidas,
sumergidas. Como
ciempiés de cabeza abajo, equilibrista
de tierra sin ojos, constelación derribada,
humilde satisfacción divina, erial inmenso.
Aquí, los cráneos insatisfechos, velatorios
abiertos como férulas al ocaso. Mas,
qué llanto informe, o desolación postrera,
en qué puerta, derrumbada como un silo
hermético, me abruman y desconsuelan?
Decapitado, piel de tigre, enemigo de la vid
y del consuelo, tu puro fuego que consiste
en mi tierra.
©