DIEGO
Poeta adicto al portal
Cuando la luz del alba traiga consigo la claridad, del árbol de la ternura arrancaré las caricias más dulces para ti. Te digo -
Sonríes.
En el momento en que el oscuro manto de la noche se extienda sobre la bóveda celeste, descolgaré las diademas titilantes para confeccionarte un collar incandescente. Prometo -
Te sonrojas.
Si el crepúsculo despliega su anaranjado tapiz en el horizonte, lo tomaré prestado para colgarlo en la pared de tu aposento. Juro
Me miras incrédula.
Cada gota de lluvia que desintegre su cristalina transparencia contra el asfalto, será reconstruída para engarzar anillos, por tus manos. Sugiero
Te acurrucas más cerca.
Penetras mis ojos con los tuyos y dulcemente, sólo ámame-, suplicas.
Sonríes.
En el momento en que el oscuro manto de la noche se extienda sobre la bóveda celeste, descolgaré las diademas titilantes para confeccionarte un collar incandescente. Prometo -
Te sonrojas.
Si el crepúsculo despliega su anaranjado tapiz en el horizonte, lo tomaré prestado para colgarlo en la pared de tu aposento. Juro
Me miras incrédula.
Cada gota de lluvia que desintegre su cristalina transparencia contra el asfalto, será reconstruída para engarzar anillos, por tus manos. Sugiero
Te acurrucas más cerca.
Penetras mis ojos con los tuyos y dulcemente, sólo ámame-, suplicas.
Última edición por un moderador: