SIN QUE TE DIERAS CUENTA.
Mira nada mas, lo que ha pasado contigo,
sin que te dieras cuenta, de tu mirada
se apodero la noche;
oscura y profunda calma silenciosa;
por eso, ahora prenden estrellas fugaces
y luceros de tu pupila.
El sol, luego de ser inmolado en oriente,
al caer la tarde, se hundió sacrificado en una grieta,
mortaja abierta para él tu pecho...
Por eso, es tu pecho caldera amorosa,
tibia recamara de luz perpetua...
No esperabas, que en tu boca,
cueva refugio;
huracanes encontraran posada.
Por eso ahora, sé el porqué de tu voz, húmeda brisa,
y tus besos, ventarrón apasionado sobre los labios.
Así nada mas, amor,
y sin que lo notaras,
la luna, se arrinconó en tu cabello,
para que la consintieras caprichosa,
por eso amor mío,
es que brillas de noche plateada,
en mis brazos...
L.O.D.M.
Cohelett.
8-2005.