Loynalcanzable
Poeta recién llegado
Sin querer, se han abierto las puertas del olvido.
Sin querer marchitarse...marchitaron los lirios.
Sin querer me brindaste tu corazón atado;
cuando quise morderlo, me sentí aprisionado.
Sin tener avaricias, pretendí el mundo entero.
Sin tenerte...te tuve colgada de mis dedos.
Sin tenerte...tu sombra escondiste en mis brazos
y al tratar de besarla, se rompió en mil pedazos.
Sin saber, ya las fuentes no lloran sus recuerdos.
Sin saber, la alborada odia al sol, odia al cielo.
Sin saber las palabras condenan mi extravío...
Serena van dejando, semblanzas de su hastío.
Sin querer, se han cerrado las ventanas de fuego.
Sin querer he matado los estropeados ruegos.
Sin querer olvidarte...te olvidé de algún modo...
Abierto al horizonte...¡resucité del todo!
Sin querer marchitarse...marchitaron los lirios.
Sin querer me brindaste tu corazón atado;
cuando quise morderlo, me sentí aprisionado.
Sin tener avaricias, pretendí el mundo entero.
Sin tenerte...te tuve colgada de mis dedos.
Sin tenerte...tu sombra escondiste en mis brazos
y al tratar de besarla, se rompió en mil pedazos.
Sin saber, ya las fuentes no lloran sus recuerdos.
Sin saber, la alborada odia al sol, odia al cielo.
Sin saber las palabras condenan mi extravío...
Serena van dejando, semblanzas de su hastío.
Sin querer, se han cerrado las ventanas de fuego.
Sin querer he matado los estropeados ruegos.
Sin querer olvidarte...te olvidé de algún modo...
Abierto al horizonte...¡resucité del todo!