GABRIEL GUILLERMO
Poeta recién llegado
Todas las miradas guardan lucecitas,
los cuerpos arrastran su sombra secreta,
cada respuesta abre nuevas preguntas,
cada duda persigue su verdad imposible.
Todo resplandor reclama penumbra,
todo deseo aprende a callarse,
cada caricia evoca otra piel,
cuando la paciencia orienta sin recompensa.
Y al final,
cuando la claridad se aleja despacio,
cuando la oscuridad avanza de golpe,
no queda nada
de aquello
que no supimos decir
en voz alta,
pero que aún
me obstino en nombrar,
salvo eso
que me niego a callar.
G.G.G.
ENE/2026
los cuerpos arrastran su sombra secreta,
cada respuesta abre nuevas preguntas,
cada duda persigue su verdad imposible.
Todo resplandor reclama penumbra,
todo deseo aprende a callarse,
cada caricia evoca otra piel,
cuando la paciencia orienta sin recompensa.
Y al final,
cuando la claridad se aleja despacio,
cuando la oscuridad avanza de golpe,
no queda nada
de aquello
que no supimos decir
en voz alta,
pero que aún
me obstino en nombrar,
salvo eso
que me niego a callar.
G.G.G.
ENE/2026