Sin Remedio
La vida, es este trance
sin remedio,
en el cual hemos entrado, sin volver.
Es un tren que hemos cortado por el medio,
sin temer en el futuro, ni llorar por el ayer.
en el cual hemos entrado, sin volver.
Es un tren que hemos cortado por el medio,
sin temer en el futuro, ni llorar por el ayer.
La vida, es un disparo
de emociones,
una canción, difícil de entender.
Es un tren que marcha sin vagones,
llevando dos polizones, lejos del amanecer.
una canción, difícil de entender.
Es un tren que marcha sin vagones,
llevando dos polizones, lejos del amanecer.
No hacen falta, un puñado de razones,
ni firmar, para creer, ningún papel.
Quien no crea, que vea nuestros corazones,
yo llorando de emociones, tú temblar sobre mi piel.
ni firmar, para creer, ningún papel.
Quien no crea, que vea nuestros corazones,
yo llorando de emociones, tú temblar sobre mi piel.
Sólo espero, por los ojos, que me quieren,
por el agua que me falta, ver correr.
No preciso falsos besos, que consuelen,
si los labios que me duelen, son los que voy a beber.
por el agua que me falta, ver correr.
No preciso falsos besos, que consuelen,
si los labios que me duelen, son los que voy a beber.
La vida, es este tren
que ya no espera,
es un pasaje de ida, al sin saber.
Es llevar tan sólo amor, en la guantera,
creyendo que la primavera, sólo vive en otro ser.
es un pasaje de ida, al sin saber.
Es llevar tan sólo amor, en la guantera,
creyendo que la primavera, sólo vive en otro ser.
No me pidas, que no llore, por tu ausencia,
ni que adquiera risas, de anaquel.
Si es un desierto, mi cama, sin tu esencia,
Y mis musas de impaciencia, se secaron sin tu miel.
ni que adquiera risas, de anaquel.
Si es un desierto, mi cama, sin tu esencia,
Y mis musas de impaciencia, se secaron sin tu miel.
Marino Fabianesi