Curandera
Poeta recién llegado
Se inunda el espacio comprendido,
entre tu boca y la mía,
y se llena de truchas...
Que se aman.
Se apaga el ocaso que alumbraba,
mi mirada y también la tuya,
y se llena de estrellas...
Que te recuerdan.
Se escapan las palabras colgadas,
de tus labios y los míos,
y se aparece el silencio...
Que nos separa.
Se paran los latidos del corazón,
de mi pecho y también del tuyo,
y la soledad se presenta,
dejándonos desnudos
y solos,a la luz del alba...
Sin respiración.
entre tu boca y la mía,
y se llena de truchas...
Que se aman.
Se apaga el ocaso que alumbraba,
mi mirada y también la tuya,
y se llena de estrellas...
Que te recuerdan.
Se escapan las palabras colgadas,
de tus labios y los míos,
y se aparece el silencio...
Que nos separa.
Se paran los latidos del corazón,
de mi pecho y también del tuyo,
y la soledad se presenta,
dejándonos desnudos
y solos,a la luz del alba...
Sin respiración.