SIN SEMBRAR
No es preciso sembrar, siempre hay un beso
volandero que busca buen cobijo,
en él puede encontrar su regocijo,
sumir en otros labios su embeleso.
Saber pedirlo
y conseguirlo
es como un mirlo,
hay que decirlo.
Y si el amado
se lo ha encontrado
bien disfrutado
le habrá gustado.
Un beso dulce
no es agridulce,
es aguadulce
en boquidulce.
El beso enamorado siempre une,
como mosca en la miel, labios ardientes,
lenguas que se deslizan entre dientes
entrelazan amor que los reúne.
No es preciso sembrar, siempre hay un beso
volandero que busca buen cobijo,
en él puede encontrar su regocijo,
sumir en otros labios su embeleso.
Saber pedirlo
y conseguirlo
es como un mirlo,
hay que decirlo.
Y si el amado
se lo ha encontrado
bien disfrutado
le habrá gustado.
Un beso dulce
no es agridulce,
es aguadulce
en boquidulce.
El beso enamorado siempre une,
como mosca en la miel, labios ardientes,
lenguas que se deslizan entre dientes
entrelazan amor que los reúne.