soygeser77
Poeta recién llegado
Noches eternas para mi lo son, cuando cae el desvelo
que me hace pensar e imaginar la lejanía de tu ser,
es complicado para mi; al ser abrazado por la inmensa
oscuridad que me cega completamente,
para no hallar el camino que me dirige hacia ti.
Que cortos son los días, pareciera que el sol
poco a poco pierde sus fuerzas al dar una tenue luz al atardecer;
es en ese momento donde empieza mi temor,
cuando llegan lazos de sombras que ahuyentan a morfeo,
evitando a toda costa el descanso de mis ojos.
Solo deseo que el desvelo se aleje de mi, para que en mi mente
se forme de nuevo la divina imagen de tu cuerpo que dulcemente
coquetea con delicados movimientos, que hacen fijar la mirada
en tan bello rostro de lindas facciones, que realzan carnosos labios
tan perfectos que te hacen ser una deidad en vida;
deseada y venerada por muchos, que sin saber se dejan llevar
hasta la orillas de un gran risco para sacrificar sus almas,
deseando estar solo un momento junto a ti.
Mientras que yo no quisiera voltear mi mirada ya que me haría regresar
del sueño a la cruda realidad,
para seguir con mi corazón entre mis manos,
en esos días tan cortos y noches llenas de desvelo y oscuridad.
Carlos Geser Ramírez Aispuro
que me hace pensar e imaginar la lejanía de tu ser,
es complicado para mi; al ser abrazado por la inmensa
oscuridad que me cega completamente,
para no hallar el camino que me dirige hacia ti.
Que cortos son los días, pareciera que el sol
poco a poco pierde sus fuerzas al dar una tenue luz al atardecer;
es en ese momento donde empieza mi temor,
cuando llegan lazos de sombras que ahuyentan a morfeo,
evitando a toda costa el descanso de mis ojos.
Solo deseo que el desvelo se aleje de mi, para que en mi mente
se forme de nuevo la divina imagen de tu cuerpo que dulcemente
coquetea con delicados movimientos, que hacen fijar la mirada
en tan bello rostro de lindas facciones, que realzan carnosos labios
tan perfectos que te hacen ser una deidad en vida;
deseada y venerada por muchos, que sin saber se dejan llevar
hasta la orillas de un gran risco para sacrificar sus almas,
deseando estar solo un momento junto a ti.
Mientras que yo no quisiera voltear mi mirada ya que me haría regresar
del sueño a la cruda realidad,
para seguir con mi corazón entre mis manos,
en esos días tan cortos y noches llenas de desvelo y oscuridad.
Carlos Geser Ramírez Aispuro
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