salerin
Poeta que considera el portal su segunda casa
Era fría esa noche, la recuerdo como si fuese ayer,
el bullicio de la gente yendo de aquí a allá
con esos enormes paquetes envueltos en tules de colores,
esperando ansiosos tan mágico amanecer.
A lo lejos se oía a los niños cantar villancicos.
¿Recuerdas? esa vez como corrimos bajo la nieve
extendiendo nuestros brazos al cielo, bailando en círculos,
era una bendición compartida, tu y yo como cómplices bandidas.
Y que decir del árbol de navidad en medio de la plaza,
si hubieses visto tu carita y esos ojitos brillantes cuando abriste tu regalo,
era lo que esperabas, y yo al verte recibí lo que tanto anhele.
Sabes, no ha vuelto a nevar desde aquel día,
solo llueve, llueve
a pesar del tiempo, tu recuerdo aun vive en mi.
Se acerca el momento de abrir los regalos,
sé que no estas aquí y es Navidad.
el bullicio de la gente yendo de aquí a allá
con esos enormes paquetes envueltos en tules de colores,
esperando ansiosos tan mágico amanecer.
A lo lejos se oía a los niños cantar villancicos.
¿Recuerdas? esa vez como corrimos bajo la nieve
extendiendo nuestros brazos al cielo, bailando en círculos,
era una bendición compartida, tu y yo como cómplices bandidas.
Y que decir del árbol de navidad en medio de la plaza,
si hubieses visto tu carita y esos ojitos brillantes cuando abriste tu regalo,
era lo que esperabas, y yo al verte recibí lo que tanto anhele.
Sabes, no ha vuelto a nevar desde aquel día,
solo llueve, llueve
a pesar del tiempo, tu recuerdo aun vive en mi.
Se acerca el momento de abrir los regalos,
sé que no estas aquí y es Navidad.