Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Sin ti no tiene rostro mi cordura
y el aire me envenena irrespirable;
sin ti me vuelvo senda intransitable
haciéndome de pronto senda oscura.
Sin ti me sabe amarga la lisura
y el mundo me resulta lamentable;
sin ti me troco en vacuo y deleznable
perdido entre el hedor y la amargura.
No existo si te tengo en lejanía
ni puedo elemental seguir andando
pendiente y sólo atento al alma mía.
Sin ti me desconcierto tiritando,
helado y maldispuesto a la alegría,
maldito como un sol que va menguando.
y el aire me envenena irrespirable;
sin ti me vuelvo senda intransitable
haciéndome de pronto senda oscura.
Sin ti me sabe amarga la lisura
y el mundo me resulta lamentable;
sin ti me troco en vacuo y deleznable
perdido entre el hedor y la amargura.
No existo si te tengo en lejanía
ni puedo elemental seguir andando
pendiente y sólo atento al alma mía.
Sin ti me desconcierto tiritando,
helado y maldispuesto a la alegría,
maldito como un sol que va menguando.