Cada mañana
entre mis sombras
te apareces de la nada
y suspiras un instante
las heridas que te causa
mi perdida, mi olvido
lo facil que he vaciado
el cajón del amor
que mantenía vivos tus recuerdos
mas profundos, escondidos.
Y es verdad
que en el rincón
de mi recamara
escondo los latidos de mi alma
pidiendote que renascan
que comprendas que
sin ti no fui nada
y que cuando te veo
las lagrimas se callan
y estallan en el silencio.
Pero es que solo sin ti
podré volver a vivir
sin mentiras ni traiciones
cada quemadura en mi piel
no sea nula sin tu partida
Y es que solamente sin ti
sigo viva.
Y es que solamente matas
mi tranquilidad.
Pues tú...
ya no eres vida.