L
lluvia
Invitado
Hace frío. No, en realidad no hace frío
sólo que es típico de la poesía tétrica que
haga frío, y sea oscuro, pero
la verdad es que hoy es un día tan normal, cálido
con una brisa afable y una mueca color rosa pastel,
lo único atípico en este intervalo de segundos, de basura
voladora por la calle, capullos, y defunción
no es la proeza de tu partida, pues jamás has
estado aquí, más bien
es que he sacudido mis labios de aquel
beso robado; inexistente, y por fin,
por fin he sentido su piel desnuda, y me doy cuenta que
la libertad es tan vacía,
extraño el ocaso, y la soledad
que hay entre mis sabanas pues ahí estas tú,
desenredando los nudos en mi garganta, delineando
cada vena en mi silueta, y quitando suspiro
a suspiro los alfileres que dejaste anoche en mí,
y es que no se como respirar sin ese beso robado; inexistente, imaginario, que me robaste junto con aquel café ficticio, aquella
noche color gris, con lluvia; hoy es un día tan normal, cálido
con una brisa afable y una mueca color rosa pastel,
lo único melancólico de este poema es que
me has robado un beso en sueños y no
sé que hacer, pues es de día y me muero
por tenerte otra vez.
sólo que es típico de la poesía tétrica que
haga frío, y sea oscuro, pero
la verdad es que hoy es un día tan normal, cálido
con una brisa afable y una mueca color rosa pastel,
lo único atípico en este intervalo de segundos, de basura
voladora por la calle, capullos, y defunción
no es la proeza de tu partida, pues jamás has
estado aquí, más bien
es que he sacudido mis labios de aquel
beso robado; inexistente, y por fin,
por fin he sentido su piel desnuda, y me doy cuenta que
la libertad es tan vacía,
extraño el ocaso, y la soledad
que hay entre mis sabanas pues ahí estas tú,
desenredando los nudos en mi garganta, delineando
cada vena en mi silueta, y quitando suspiro
a suspiro los alfileres que dejaste anoche en mí,
y es que no se como respirar sin ese beso robado; inexistente, imaginario, que me robaste junto con aquel café ficticio, aquella
noche color gris, con lluvia; hoy es un día tan normal, cálido
con una brisa afable y una mueca color rosa pastel,
lo único melancólico de este poema es que
me has robado un beso en sueños y no
sé que hacer, pues es de día y me muero
por tenerte otra vez.
.
.
.
.
.
.
.
.