Esler Jardiel Sobalvarro.
Poeta recién llegado
Abstenerse de mirarte
¡imposible!
es como deshacerse
asimismo.
Es arrancarse la piel de la carne,
voltear los ojos hacia dentro,
romper los huesos,
e izar la piel
con los tendones a media asta.
Muere el ego,
sus fantasmas sollozan
y nace el aire helado
de un suspiro.
Como manantial decadente
inherente,
que apaga la luz
de la vida.
Así es una vida sin ti,
levántate,
y enciende esa pasión
mortuoria.
Haz que la vibración
del cuerpo venga conmigo
a la tumba
y surja la vida de la muerte.
Una danza en plenitud,
con dualidad,
¡oh amor sollozo!
vierte esa sabana negra
de la oscura inmensidad.
Dame de beber
rocío de lagrimas,
en una cabanga perpetua
que hiere y hecha raíz.
¡imposible!
es como deshacerse
asimismo.
Es arrancarse la piel de la carne,
voltear los ojos hacia dentro,
romper los huesos,
e izar la piel
con los tendones a media asta.
Muere el ego,
sus fantasmas sollozan
y nace el aire helado
de un suspiro.
Como manantial decadente
inherente,
que apaga la luz
de la vida.
Así es una vida sin ti,
levántate,
y enciende esa pasión
mortuoria.
Haz que la vibración
del cuerpo venga conmigo
a la tumba
y surja la vida de la muerte.
Una danza en plenitud,
con dualidad,
¡oh amor sollozo!
vierte esa sabana negra
de la oscura inmensidad.
Dame de beber
rocío de lagrimas,
en una cabanga perpetua
que hiere y hecha raíz.
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