Este pequeño poema,
se lo dedico, a
nuestra compañera Fabiola Selene
por tener, esa exquisita sensibilidad
y, sobre todo un espíritu inquebran
table.
Así, como tú
Mi pobre corazón
Es un relámpago que ya no canta
Porque sin ti
Todas mis noches se volvieron
Desesperadamente tristes
Tristes y sobre todo vacías
Hacia dónde emigraron
Las blancas golondrinas
De nuestros más profundos sentimientos ?
Hacia dónde huyeron las estrellas dulces
de nuestras fatigantes vidas ?
Y sin embargo, alguna vez
Día tras día y gota tras gota
En las buenas y en las malas
Hemos convivido juntos palpitando
por sobre toda adversidad
y por sobre toda impertinente melancolía
Así como tú
Mi corazón, es un tibio relámpago
que ya no canta
Volverán a sonreír
Alguna vez, tus ojos y los míos
trinando como campanas
Bajo el intenso oleaje
De nuestras palpitantes ansias ?
Incluso... más allá
de nuestras húmedas y silenciosas heridas ?
Quizás sí... o, quizás no
Lo único cierto
Es que cuando nos vence el orgullo
Todo lo vivido, poco a poco desaparece
Y solo quedan los humeantes escombros
De lo que alguna vez
fueron nuestras deliciosas vidas
(x)
EXORDIO
Ciertamente, toda relación durante el
período de su más intensa convivencia
siempre, tendrá que luchar contra su
propia capacidad de aceptar con humil-
dad las culpas. Y... si se permite, que el
orgullo decida por lo protagonistas; toda
relación tarde o temprano se extingue
definitivamente.