Yak Mercado
Poeta recién llegado
I
Cada vez cuesta más
comenzar de nuevo, y de nuevo,
y de nuevo.
Veo en ti algo que, silenciosamente
hemos construido con años.
Es nuevo y a la vez tan viejo
como nuestro tiempo.
Eres una vivificación de cualidades
inconmensurables
una suma incierta de virtudes
el resumen mismo de la epifanía.
II
Nunca es tarde para el tiempo viejo,
que es nuevo
que viene con pasado y sabe a yerba fresca,
sabe recién nacido,
sabe a lo que sabe un amanecer.
Sabe a tus ojos y a tus labios.
Valdrán dos o tres mordiscos,
quizá un abrazo, un guiño,
tus cienes contra las mías,
un abrazo tuyo
vale todo el tiempo que hay en el mundo.
Cada vez cuesta más
comenzar de nuevo, y de nuevo,
y de nuevo.
Veo en ti algo que, silenciosamente
hemos construido con años.
Es nuevo y a la vez tan viejo
como nuestro tiempo.
Eres una vivificación de cualidades
inconmensurables
una suma incierta de virtudes
el resumen mismo de la epifanía.
II
Nunca es tarde para el tiempo viejo,
que es nuevo
que viene con pasado y sabe a yerba fresca,
sabe recién nacido,
sabe a lo que sabe un amanecer.
Sabe a tus ojos y a tus labios.
Valdrán dos o tres mordiscos,
quizá un abrazo, un guiño,
tus cienes contra las mías,
un abrazo tuyo
vale todo el tiempo que hay en el mundo.