Anclando solo un segundo,
dejamos la mente pensando en pequeñas cosas
que terminan esencialmente siendo enormes.
El otro tiempo que termina de pensar lo antes pensado,
pasa a ser un pensado impensado...
de orillas sin tierra, de banderas sin guerras,
de nombres sin acento, de pobrezas sin exclusión,
de cualquier tipo o color que la pura clasificación adopte al comunicar.
¿Porque la pobreza y el virus no discriminan,
y si lo hacen sus cómplices?
No vemos que lo que creemos
tiene en sus fondos lo mismo que defendemos,
o mejor dicho, lo mismo que intentamos.
Clasificación que viene marcando la cultura de tanto tiempo plebeyo, ¿no?...Formando naturalidad y conducta,
creando irresponsabilidad estrictamente contagiosa,
fomentando que lo diferente debe ser siempre diferente
y que nunca lo que cambie valla a ser lo contrario, o sea , lo diferente.
dejamos la mente pensando en pequeñas cosas
que terminan esencialmente siendo enormes.
El otro tiempo que termina de pensar lo antes pensado,
pasa a ser un pensado impensado...
de orillas sin tierra, de banderas sin guerras,
de nombres sin acento, de pobrezas sin exclusión,
de cualquier tipo o color que la pura clasificación adopte al comunicar.
¿Porque la pobreza y el virus no discriminan,
y si lo hacen sus cómplices?
No vemos que lo que creemos
tiene en sus fondos lo mismo que defendemos,
o mejor dicho, lo mismo que intentamos.
Clasificación que viene marcando la cultura de tanto tiempo plebeyo, ¿no?...Formando naturalidad y conducta,
creando irresponsabilidad estrictamente contagiosa,
fomentando que lo diferente debe ser siempre diferente
y que nunca lo que cambie valla a ser lo contrario, o sea , lo diferente.