Nureetah
Poeta recién llegado
Ella solía tener un albo espíritu
cual enarbolado pino en invierno.
Una mancha errante se posa en ella
y, de un modo maldito
la tizna de melancolía gris.
Languidece bajo el agüacero,
los charcos de limo ensucian su piel,
su corazón derruído no es más
que la víctima de la belleza cruel de una obseción.
Punzante,
pero aún latente, la tristeza mana
de sus crudas, saladas heridas.
Se devasta bajo la bruma
de un sueño brusco e indeseable
que se pierde, también, en pútrida espuma.
.
cual enarbolado pino en invierno.
Una mancha errante se posa en ella
y, de un modo maldito
la tizna de melancolía gris.
Languidece bajo el agüacero,
los charcos de limo ensucian su piel,
su corazón derruído no es más
que la víctima de la belleza cruel de una obseción.
Punzante,
pero aún latente, la tristeza mana
de sus crudas, saladas heridas.
Se devasta bajo la bruma
de un sueño brusco e indeseable
que se pierde, también, en pútrida espuma.
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