Gustavo Adolfo Jaramillo
GUSTAVO ADOLFO JARAMILLO
Como espera la flor las caricias del viento,
paciente y en silencio espero por ti.
Igual que la luna, mientras está dormida,
me paso el día mirando sus horas morir.
Como un astuto predador frente a la presa,
espero el momento para atacar tu corazón.
Asediarlo con amor, amor y más amor.
Cuando ya no puedas escapar de mis garras
entregarte mi alma, y mi vida entera.
Quiero que seas mi preciosa prisionera.
Hermosa princesa, custodiada por mi amor.
Que tu alma y la mía envejezcan juntas.
Y gritar este amor
Hasta que muera mi voz.