la bala se desenrosco de la pared en la que había impacto, surco nuevamente el aire y puso marcha atras atravesando nuevamente en reversa las ropas, la carne y huesos de su victima, se detuvo por un momento en frente del corazón de su adversario y luego a toda velocidad se depuso a volverse a meter en la cámara del revolver recuperando nuevamente su posición en el arma que ahora estaba en mi mano.
armijo
armijo