Sebastian Dusalgi
Poeta que considera el portal su segunda casa
Voy entre las sombras y sin aliento.
Es demasiado el peso de tu adiós
sobre estas ilusorias horas,
en las que tu fugaz
rostro aparece solo para atormentarme.
Es un sordo despertar de todas esas
ilusiones de una vida que fue ciega,
lo dulce de tu amor desaparece,
es como una efímera llamarada.
La calidez de tus labios
otros lo conocerán.
Intente ocultar esta amargura
pero la respuesta fue tu recuerdo
y hoy se cierran sobre mi
las alas de la desesperanza
y cerca ciento el frío del dolor,
el olor a muerte,
y me lacera el remordimiento
por la pobre entrega de mi amor a ti.
hoy solo me queda el sabor a mi miseria
y el sabor de una marchita historia
abrasaré tu bendición llamada olvido
y así solitario, seré un espacio vació
de la existencia.
Sebastian Dusalgi.
Es demasiado el peso de tu adiós
sobre estas ilusorias horas,
en las que tu fugaz
rostro aparece solo para atormentarme.
Es un sordo despertar de todas esas
ilusiones de una vida que fue ciega,
lo dulce de tu amor desaparece,
es como una efímera llamarada.
La calidez de tus labios
otros lo conocerán.
Intente ocultar esta amargura
pero la respuesta fue tu recuerdo
y hoy se cierran sobre mi
las alas de la desesperanza
y cerca ciento el frío del dolor,
el olor a muerte,
y me lacera el remordimiento
por la pobre entrega de mi amor a ti.
hoy solo me queda el sabor a mi miseria
y el sabor de una marchita historia
abrasaré tu bendición llamada olvido
y así solitario, seré un espacio vació
de la existencia.
Sebastian Dusalgi.