Presos del Encanto
No hay día que su canto no entonen
ni existe persona que su canto oprima.
Hay felicidad ganada cuando las melodías
de sus cantos proclaman
Por que dejar de oírlas,
por que vivir sin verlos,
por que salir a atraparlos.
Son cantos, son de ellos,
no es necesario encerrarlos
porque se transforman
en cantos tristes
Se convierten en presos,
presos por sus cualidades
presos por su encanto...
marchitos en una jaula
condenados de por vida