Xuacu
Poeta que considera el portal su segunda casa
SIN TITULO.
Ahoga mi angustia a mi pena y a mi llanto,
me aferro al blanco de las calaveras que se ríen,
en un campo santo vallado con espinas sin rosales,
del suelo brotan los zarzales con trozos de ropajes negros,
cada cuervo se vuelve a vestir de cuervo,
para volar entre risas y mirar lo cómico de mi sentimiento.
Se aparta la brisa y sin aire, el oxigeno se queda muerto,
las hojas caen de los árboles y como dagas buscan mi cuello,
porque hasta ellas saben que soy la presa más fácil,
me quedo quieto y callado para ver si hago barro,
en el barro de un charco sucio, se han muerto los sapos
después de haberse besado, ni la charca quiere mi cuerpo.
Triunfante salio la burla yo me voy sólo al infierno,
levanto una lapida y me tumbo junto al muerto,
que ya vida no tengo me la arranque a mi mismo,
con la verdad y los ojos bien abiertos,
me abrazo a este cuerpo sin vida para un consuelo,
manojo de huesos sin corazón que no abrazan a un vivo muerto.
En el impulso de acto reflejo de apretar los dientes,
ante tanto sufrimiento, ahora no estoy fuera estoy dentro,
el asombro de las criaturas recorre mi cuerpo,
silencio de tambores de trabajo en el infierno,
mi me insultan ni se ríen, ¿Qué hace aquí un vivo muerto?.
No puedo sufrir más. asesino uno a uno mis sentimientos,
el averno es el único consuelo de un corazón roto,
no quiero ni de los diablos su consuelo,
pido sólo un rincón que tenga hambre de un cuerpo,
que me borre en el olvido, que de verdad me quede muerto.
Ahoga mi angustia a mi pena y a mi llanto,
me aferro al blanco de las calaveras que se ríen,
en un campo santo vallado con espinas sin rosales,
del suelo brotan los zarzales con trozos de ropajes negros,
cada cuervo se vuelve a vestir de cuervo,
para volar entre risas y mirar lo cómico de mi sentimiento.
Se aparta la brisa y sin aire, el oxigeno se queda muerto,
las hojas caen de los árboles y como dagas buscan mi cuello,
porque hasta ellas saben que soy la presa más fácil,
me quedo quieto y callado para ver si hago barro,
en el barro de un charco sucio, se han muerto los sapos
después de haberse besado, ni la charca quiere mi cuerpo.
Triunfante salio la burla yo me voy sólo al infierno,
levanto una lapida y me tumbo junto al muerto,
que ya vida no tengo me la arranque a mi mismo,
con la verdad y los ojos bien abiertos,
me abrazo a este cuerpo sin vida para un consuelo,
manojo de huesos sin corazón que no abrazan a un vivo muerto.
En el impulso de acto reflejo de apretar los dientes,
ante tanto sufrimiento, ahora no estoy fuera estoy dentro,
el asombro de las criaturas recorre mi cuerpo,
silencio de tambores de trabajo en el infierno,
mi me insultan ni se ríen, ¿Qué hace aquí un vivo muerto?.
No puedo sufrir más. asesino uno a uno mis sentimientos,
el averno es el único consuelo de un corazón roto,
no quiero ni de los diablos su consuelo,
pido sólo un rincón que tenga hambre de un cuerpo,
que me borre en el olvido, que de verdad me quede muerto.