Aisa Braco
Poeta asiduo al portal
Vivo conmigo misma...
por suerte nos llevamos bien.
Mi marido es un ente...
la vida le pasa al lado y no la ve.
La rutina lo consume, el trabajo,
literalmente se lo ha comido.
¿Creerá vivirá para siempre?
Pobrecito en una ruedita de hámster
se encuentra, gira y gira y no tiene salida.
Lastimosamente esa es su vida
y como efecto colateral rebota en la mía...
Cuando termine por atarme,
mi propia compañía, abriré los ojos.
Vere la miseria de la verdadera soledad,
entenderé que perdí mi tiempo y dolerá.
Y allí cuando todo acabe en realidad, volveré a empezar.
por suerte nos llevamos bien.
Mi marido es un ente...
la vida le pasa al lado y no la ve.
La rutina lo consume, el trabajo,
literalmente se lo ha comido.
¿Creerá vivirá para siempre?
Pobrecito en una ruedita de hámster
se encuentra, gira y gira y no tiene salida.
Lastimosamente esa es su vida
y como efecto colateral rebota en la mía...
Cuando termine por atarme,
mi propia compañía, abriré los ojos.
Vere la miseria de la verdadera soledad,
entenderé que perdí mi tiempo y dolerá.
Y allí cuando todo acabe en realidad, volveré a empezar.