alenairam
Poeta recién llegado
Noche de tormenta que me encontró
en la calle fría del cruel invierno.
Era un sábado gris llovía
y a la orilla de un muelle
me arrastro mi melancolía
y apareciste tu de entre la niebla.
No puede ver tu rostro
ni casi oír tu vos ,
pero mis ojos se clavo como
cuchillo tu sombra
que aullaba feroz.
Volviste a mí para llevarme
volviste como mi melancolía
pero ahora te has dado cuenta
que en mi ya no hay sangre,
que piel se ha secado
como si siglos hubieran pasado
por mi , te has dado cuenta
que por ser tu alimento
me he consumido y
que por ti guardián del infierno
me he desvivido
escribiendo en las madrugadas
los versos que llevan plasmada en su eternidad
mis ultimas gotas de sangre.
Más yo me he dado cuenta que entregarme
a ti demonio hechicero solo
me ha hecho perder mi tiempo
frente aun reloj que hace años no funciona.
Quisiste arreglarlo todo para que yo
siguiera viviendo pero preferí
pudrirme en el infierno que una ves
me ofreciste para cumplir mi pacto
con tu reino para mi misericordioso
ya que mi castigo será el mismo que sufro
en vida con la diferencia
que cuando mi carne este casi consumida
por los asqueroso gusanos que en las tumbas
como gorriones anidan mi alma será liberada
para rondar perdida queriendo terminar
lo que empezó un día.
Hasta entonces no tengo más que decir
mi caballero ardiente de mirada prohibida,
me quedo con el recuerdo ardiente
de la pasión que en el silencio
me has enseñado a sentir,
me quedo con el recuerdo
de que una ves fuiste vivo
y fuiste mío y que por mi tu alma entregaste
y ahora es mi turno mi fiel amante nocturno.
en la calle fría del cruel invierno.
Era un sábado gris llovía
y a la orilla de un muelle
me arrastro mi melancolía
y apareciste tu de entre la niebla.
No puede ver tu rostro
ni casi oír tu vos ,
pero mis ojos se clavo como
cuchillo tu sombra
que aullaba feroz.
Volviste a mí para llevarme
volviste como mi melancolía
pero ahora te has dado cuenta
que en mi ya no hay sangre,
que piel se ha secado
como si siglos hubieran pasado
por mi , te has dado cuenta
que por ser tu alimento
me he consumido y
que por ti guardián del infierno
me he desvivido
escribiendo en las madrugadas
los versos que llevan plasmada en su eternidad
mis ultimas gotas de sangre.
Más yo me he dado cuenta que entregarme
a ti demonio hechicero solo
me ha hecho perder mi tiempo
frente aun reloj que hace años no funciona.
Quisiste arreglarlo todo para que yo
siguiera viviendo pero preferí
pudrirme en el infierno que una ves
me ofreciste para cumplir mi pacto
con tu reino para mi misericordioso
ya que mi castigo será el mismo que sufro
en vida con la diferencia
que cuando mi carne este casi consumida
por los asqueroso gusanos que en las tumbas
como gorriones anidan mi alma será liberada
para rondar perdida queriendo terminar
lo que empezó un día.
Hasta entonces no tengo más que decir
mi caballero ardiente de mirada prohibida,
me quedo con el recuerdo ardiente
de la pasión que en el silencio
me has enseñado a sentir,
me quedo con el recuerdo
de que una ves fuiste vivo
y fuiste mío y que por mi tu alma entregaste
y ahora es mi turno mi fiel amante nocturno.