Char
Poeta recién llegado
No te conocía,
pero mi corazón
ya te sentía,
sin saber la razón
tu mirada me atraía.
Poco a poco te fui conociendo
y en mi corazón,
un fuego se encendió
y sin saberlo, al amor se rindió.
Sin saber que hacer
más fuerte la atracción se volvió...
sin saber que esperar
te revele lo que sentía,
aunque tuve la decepción
de saber que tu corazón a otro pertenecía,
mantenía la ilusión viva.
Sin probar tus labios,
sin sentir el calor de tu cuerpo,
mi respiración se detenía
con tan solo ver tu sonrisa...
Y por varios meses y días
desnude mi alma
para que vieras lo que realmente sentía,
a pesar de saber
que nunca tuyo yo sería.
Pero aquí estoy,
desnudándote otra ves mi alma,
rogandole al cielo
que algún día de mi mano andarás,
sabiendo que tu corazón y el mío
tocan la misma sonata.
Pero tengo que ser realista
y despertar de este hermoso sueño
y darme cuenta que en tu vida
solo calzo como un buen amigo...
pero seguiré esperando y soñando
ese hermoso día en el que nuestros
caminos se vuelvan uno,
para poder amarte por siempre,
hasta que tu cuerpo y el mio
en el alba descansen...
pero mi corazón
ya te sentía,
sin saber la razón
tu mirada me atraía.
Poco a poco te fui conociendo
y en mi corazón,
un fuego se encendió
y sin saberlo, al amor se rindió.
Sin saber que hacer
más fuerte la atracción se volvió...
sin saber que esperar
te revele lo que sentía,
aunque tuve la decepción
de saber que tu corazón a otro pertenecía,
mantenía la ilusión viva.
Sin probar tus labios,
sin sentir el calor de tu cuerpo,
mi respiración se detenía
con tan solo ver tu sonrisa...
Y por varios meses y días
desnude mi alma
para que vieras lo que realmente sentía,
a pesar de saber
que nunca tuyo yo sería.
Pero aquí estoy,
desnudándote otra ves mi alma,
rogandole al cielo
que algún día de mi mano andarás,
sabiendo que tu corazón y el mío
tocan la misma sonata.
Pero tengo que ser realista
y despertar de este hermoso sueño
y darme cuenta que en tu vida
solo calzo como un buen amigo...
pero seguiré esperando y soñando
ese hermoso día en el que nuestros
caminos se vuelvan uno,
para poder amarte por siempre,
hasta que tu cuerpo y el mio
en el alba descansen...
Última edición: