BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Justo es decir
que en nada creo.
De hecho, de ilusiones sé que
me compongo y de jirones de niebla
y de maletas que porto en la cabeza
como fusibles perdidos de una antigua
batalla.
Mi esqueleto transitorio y el perfume
de mis obsoletos pensamientos forzados, apenas
me dan para cubrirme las vergüenzas:
soy indigente en lo emocional y en lo sublime.
¿Detecto que algo se pone duro y rancio?
Me excomulgo y me columpio en frascos vacíos
de colonia del siglo pasado.
Justo es decir que no creo en nada,
por eso, prefiero enarbolar la defensa
particular de mi bandera, que llevo a mucha
gala: la de ser un vago, siempre metido
en asuntos de escasa relevancia.
Y así voy escribiendo, perdiendo el poco
talento y el poco seso que tengo,
en tareas poco rentables.
Es decir, sin ton ni son, escritor.
©
que en nada creo.
De hecho, de ilusiones sé que
me compongo y de jirones de niebla
y de maletas que porto en la cabeza
como fusibles perdidos de una antigua
batalla.
Mi esqueleto transitorio y el perfume
de mis obsoletos pensamientos forzados, apenas
me dan para cubrirme las vergüenzas:
soy indigente en lo emocional y en lo sublime.
¿Detecto que algo se pone duro y rancio?
Me excomulgo y me columpio en frascos vacíos
de colonia del siglo pasado.
Justo es decir que no creo en nada,
por eso, prefiero enarbolar la defensa
particular de mi bandera, que llevo a mucha
gala: la de ser un vago, siempre metido
en asuntos de escasa relevancia.
Y así voy escribiendo, perdiendo el poco
talento y el poco seso que tengo,
en tareas poco rentables.
Es decir, sin ton ni son, escritor.
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