• Nuevo Hazte Mecenas sin publicidad, blog propio, y apoya la poesía en español. Mi Libro de Poesía · Métrica Española (beta)

Sin verte.

Trayenko

Poeta recién llegado
Sí, mis ojos no te ven

duermen como niños



atrapados en sueños, vueltos para sí

tratando de atrapar el rostro querido;

El tuyo:


Que se irá derramando

en esas tardes citadinas

que lo deben cubrir como una nube inmensa.



Sí, mis ojos no te ven

se silencian;

De mi...

los tuyos no saben que miran

sin trazar líneas,

se desvelan y no sienten,

no duermen.



Sí, vengo por tus ojos

para llenarme de ellos

para quitártelos

como frutos maduros

que se encienden

con el fuego de una vela entre

esas manos tuyas,

que se desgarran lejanas

de las mías que sangran,

las tuyas, las mías como

gotas de rocío, lejanos rocíos.



De mí, no hay nada en ti;

excepto estas palabras pobres

como las de un ebrio vago,

que pide monedas en las puertas

y ya ningún rostro le sonríe.



Sí, mis ojos no te ven

pero vemos, a veces, lo mismo…


Todo silencio Todo oxidado

Noches prostitutas

Vasos cansados

Melodías vacías

Besos amargos.



Sin verte, sin verme

no nos vemos y nadie nos ve,

porque todo el mundo es ciego

cuando se apagan nuestros rostros

y los llevamos a casa para

esconderlos en el espejo matutino.



Yo no estoy para morirme todavía

pero suelo tener hambre de verte,

aguardando vuelvan tus manos

al espacio azul que te he guardado,

para atarme a tus ojos,

esos mismos que no conozco

pero que siento entre tus palabras,

palabras que cubren tus huesos,

mis manos se quedan tiesas

como listones sin pulir,

aguardando tu piel carne

atada a tu rostro,

para acariciarlo y con mis dedos

contar cada mirada tuya,

cada paso de tu frente a tu garganta.



Sin verte para verte

para ir a buscarte,

dónde sea y cómo sea,

desnuda o vestida,

apurada como viento,

alegre como niña en domingo,

bulliciosa como parque de juegos.



Disfrazada de mí

parecida a ti

alargando mis brazos,

tirando cuerdas desde mis ojos

para alcanzar el bote de tus miradas.

Sí, es verdad nunca he visto tus ojos

pero tengo la dicha de ver tu alma,

qué más se le puede pedir a la

soledad y a la distancia,

sino soñar que tus pupilas

temblorosas me alcanzan.


Trayenko.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba