Ya me canse de fingir
las sonrisas y los sentimientos;
la tristeza y la alegría,
la euforia y la locura,
a donde pararan todos
en pozos de amargura,
soy una imagen falsa
de soledad y tormentos.
Los rostros de la calle
no conocen mi interior,
mi piel es de ovejas
y mi corazón de lobos,
sus ojos son ciegos
su cerebro de bobos,
pobres míseros humanos
que se creen un ser superior.
Mi mundo es una farsa
al igual que mi vida,
todos mis recuerdos
son de huída tras huida,
soy temeroso al que dirán
y cobarde al escapar,
las caras de curiosidad
no me gusta enfrentar.
Soy un espectro de ojos negros
en el cuerpo de un humano,
mi nombre es más temible
que cualquier emperador romano,
el sol de cielo no me quema
y las aves huyen de mi presencia,
estoy eternamente condenado
a una ilusoria existencia