Tan sublime como la melodía
que transciende las paredes que
te oyen tocar,
un aguacero de notas
cae sobre mi para
entusiasmar mi espíritu.
No sé como explicarlo...
sólo me dejo llevar por tus encantos.
¡Oh, que bandido es mi corazón!
escucha tu música y pide más;
inquieta a mi cuerpo para saltar
y bailar al ritmo de un vals;
entre violines y piano
estoy danzando sin parar.
MJRS
que transciende las paredes que
te oyen tocar,
un aguacero de notas
cae sobre mi para
entusiasmar mi espíritu.
No sé como explicarlo...
sólo me dejo llevar por tus encantos.
¡Oh, que bandido es mi corazón!
escucha tu música y pide más;
inquieta a mi cuerpo para saltar
y bailar al ritmo de un vals;
entre violines y piano
estoy danzando sin parar.
MJRS