Julius 12
Poeta que considera el portal su segunda casa
En la presente instancia habría que diseñar una puerta
o un pasadizo cuyo goznes silenciosos abran la habitación
anhelada, la habitación penumbrosa donde esperas.
Mi cuerpo aún zozobra por la anterior pasión y tu eres
una reina sin apuro que bailas en las sombras y miras,
sin prisa desde el espejo balancín.
Tu inaudito amor se funde ahora con mis ojos casi sin pasión,
Han pasado noches repetidas, de labios apenas rozados,
de profunda penetraciones, de cuerpo imbricados hasta que
logramos la compenetración de espíritus,
el amor a mansalva que nunca muere,
porque el amor usa la mortal pasión pero no muere ya nunca.
De una manera opuesta a la brutal fiereza habrá que cruzar esa
frontera baladí, absurda y casi cómica.
Ahora estaré pendiente, ansioso de tu manos delicadas y leves,
estaré pendiente del final angelical,
decidimos que el amor no se regala cuando el cielo está presente.
o un pasadizo cuyo goznes silenciosos abran la habitación
anhelada, la habitación penumbrosa donde esperas.
Mi cuerpo aún zozobra por la anterior pasión y tu eres
una reina sin apuro que bailas en las sombras y miras,
sin prisa desde el espejo balancín.
Tu inaudito amor se funde ahora con mis ojos casi sin pasión,
Han pasado noches repetidas, de labios apenas rozados,
de profunda penetraciones, de cuerpo imbricados hasta que
logramos la compenetración de espíritus,
el amor a mansalva que nunca muere,
porque el amor usa la mortal pasión pero no muere ya nunca.
De una manera opuesta a la brutal fiereza habrá que cruzar esa
frontera baladí, absurda y casi cómica.
Ahora estaré pendiente, ansioso de tu manos delicadas y leves,
estaré pendiente del final angelical,
decidimos que el amor no se regala cuando el cielo está presente.
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