Felipe Castro Quiles
Poeta recién llegado
A mi diestra; Siniestra estabas.
Indagando tu mal, tendida.
Y en tu práctica te inventabas,
algún plan de acabar mi vida.
Y quitándome los poderes -
liquidaste mi alma herida.
Ya te puedes marchar si quieres,
mi esperanza quedó abatida.
Pretenciosa; me lastimaste.
Traicionera; nunca se olvida.
Tus maldades me habrán dolido –
tanto, o más que tu despedida.
Poco honor queda aquí en tu espacio,
lo borré de mi piel; Bandida.
Procurando seguirle el paso -
a un deseo de adiós suicida.
Indagando tu mal, tendida.
Y en tu práctica te inventabas,
algún plan de acabar mi vida.
Y quitándome los poderes -
liquidaste mi alma herida.
Ya te puedes marchar si quieres,
mi esperanza quedó abatida.
Pretenciosa; me lastimaste.
Traicionera; nunca se olvida.
Tus maldades me habrán dolido –
tanto, o más que tu despedida.
Poco honor queda aquí en tu espacio,
lo borré de mi piel; Bandida.
Procurando seguirle el paso -
a un deseo de adiós suicida.