alexjor
Poeta recién llegado
Como la lágrima oscura que brota
en el recuerdo de la noche,
así se pudre la vida desde mi rincón,
así mueren las flores, que nunca tuvieron aroma,
nadie escucha mi llanto y mis palabras,
como una larva me arrastro al dolor
y el silencio enmudece a la multitud,
quiero salir, quiero olvidar la existencia
y levantarme de la butaca de este cine
de miseria y muerte.
Mi rostro empalidece y me encuentro enfermo
tendido en la nieve
con el corazón desangrado y el alma en peligro,
un primer grito rompe la barrera
que divide la muerte y la vida,
y se proyecta la vida delante de mí,
me escondo bajo la alfombra del anhelo
y encuentro restos de esperanza moribunda.
Estático, veo mi cuerpo colgado en el espejo
y un segundo grito destruye la luz,
y se transfigura mi rostro pálido
en miles de risas marchitas y demacradas miradas,
en el lodo repto hacia los restos de lo fui,
mientras la vida muere a mi alrededor
y muere lentamente toda vana fe.
Quien llora hoy por mi
quien se lamenta en la oscuridad
cuando el alma exhala la vida,
poso mi cabeza sobre el muro infinitos de mis lamentos,
quiero huir de este claustro
donde soy el banquete de la muerte,
mi última cena está servida,
mientras una bandada de pájaros carroñeros
esperan a que mi cuerpo se pudra, en la oscuridad,
estoy solo y no existe luz en el templo del adiós
soy la risa y el llanto, mis ojos viejos y cansados
aún siguen viendo mi vida, mis manos intentan
desgarrar a la memoria y al corazón,
pero solo yazco, sobre mi tumba, esperando mi muerte.
en el recuerdo de la noche,
así se pudre la vida desde mi rincón,
así mueren las flores, que nunca tuvieron aroma,
nadie escucha mi llanto y mis palabras,
como una larva me arrastro al dolor
y el silencio enmudece a la multitud,
quiero salir, quiero olvidar la existencia
y levantarme de la butaca de este cine
de miseria y muerte.
Mi rostro empalidece y me encuentro enfermo
tendido en la nieve
con el corazón desangrado y el alma en peligro,
un primer grito rompe la barrera
que divide la muerte y la vida,
y se proyecta la vida delante de mí,
me escondo bajo la alfombra del anhelo
y encuentro restos de esperanza moribunda.
Estático, veo mi cuerpo colgado en el espejo
y un segundo grito destruye la luz,
y se transfigura mi rostro pálido
en miles de risas marchitas y demacradas miradas,
en el lodo repto hacia los restos de lo fui,
mientras la vida muere a mi alrededor
y muere lentamente toda vana fe.
Quien llora hoy por mi
quien se lamenta en la oscuridad
cuando el alma exhala la vida,
poso mi cabeza sobre el muro infinitos de mis lamentos,
quiero huir de este claustro
donde soy el banquete de la muerte,
mi última cena está servida,
mientras una bandada de pájaros carroñeros
esperan a que mi cuerpo se pudra, en la oscuridad,
estoy solo y no existe luz en el templo del adiós
soy la risa y el llanto, mis ojos viejos y cansados
aún siguen viendo mi vida, mis manos intentan
desgarrar a la memoria y al corazón,
pero solo yazco, sobre mi tumba, esperando mi muerte.