Solaribus
Poeta veterano en el portal
Fruta nocturna
el alma madura dejó pasar las horas
en el relato oscuro de un desmayo
la dulce muerte
besó la boca honda de una súplica
no basta el ruego
sino una vida entera
por eso
quedó lejano
el corazón de tu isla
las horas prístinas y leves
los rincones de la ofrenda
y el susurro más íntimo
la extraña semilla del presente
en una lámpara confusa
en ráfagas de sal
y mis manos
ignoraron del futuro
ignoraron del futuro
después
los ecos
la caracola perdida de tu nombrela marejada que golpeó las piedras
y el muelle ya sin pájaros
solo la lluvia
solo los vientos dolidos de diciembre
como un hielo delgado
la caricia
como un debilitado espectro
tus te amo
he vuelto a germinar una palabra
en el absurdo terrario del silencio
quise mirar
hacia tu playa como antaño
antes de ser para siempre del océano
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