ludmila
Poeta veterano en el portal
A diestra y siniestra
se ensaña el abismo de escucharte
en una falsa imagen
que acontece en la piedad de las estrellas.
Proclamabas
la identidad de los delfines
que escuchaban el sonar
con las sonrisas.
Diariamente
tornabas la complejidad de las simplezas
en la selva que amansó las brújulas
y volvías al centro de la historia
sobre la mansedumbre de tu siesta.
Tú, que iluminabas
un piélago de sombras,
no supiste aprovecharte de su lumbre.
Cayó el timón y se apagó la antorcha
de tantas sinrazones sumergidas.
se ensaña el abismo de escucharte
en una falsa imagen
que acontece en la piedad de las estrellas.
Proclamabas
la identidad de los delfines
que escuchaban el sonar
con las sonrisas.
Diariamente
tornabas la complejidad de las simplezas
en la selva que amansó las brújulas
y volvías al centro de la historia
sobre la mansedumbre de tu siesta.
Tú, que iluminabas
un piélago de sombras,
no supiste aprovecharte de su lumbre.
Cayó el timón y se apagó la antorcha
de tantas sinrazones sumergidas.