Sira
Poeta fiel al portal
Sinsentido
Si no encuentro reposo en mi lecho,
siempre cabe la esperanza de poder
hallarlo entre tus brazos.
Vengan a mis oídos tus palabras
atemperadas como heraldos,
antes que hermosas pero vacuas
melodías embaucadoramente tiernas.
Reposando exánime e inmóvil
al amparo de tu cálido regazo,
encuentro unos preciados segundos
de la paz que tan desesperadamente ansío.
Soy como el hombre que corre sin aliento,
describiendo sempiternos círculos
en el tórrido desierto.
Sometido a la merced de los desabridos
elementos tanto como a los cantos de sirena
de un engañoso y fugaz espejismo.
Si no encuentro reposo en mi lecho,
siempre cabe la esperanza de poder
hallarlo entre tus brazos.
Vengan a mis oídos tus palabras
atemperadas como heraldos,
antes que hermosas pero vacuas
melodías embaucadoramente tiernas.
Reposando exánime e inmóvil
al amparo de tu cálido regazo,
encuentro unos preciados segundos
de la paz que tan desesperadamente ansío.
Soy como el hombre que corre sin aliento,
describiendo sempiternos círculos
en el tórrido desierto.
Sometido a la merced de los desabridos
elementos tanto como a los cantos de sirena
de un engañoso y fugaz espejismo.