jeanpau
Poeta asiduo al portal
Sintió el triste la gracia de amar,
Y en su rostro se pintaba una nueva esencia,
No hay voz más vieja ni oídos sordos
En la oscuridad de sus tinieblas,
Que pueblen por fin sus desvariadas cejas.
Se acalla un poco y una voz mas vieja
Vuelve a redoblar sus notas en su oído.
Sintió el triste una inmensa gana de hablar
Hoy quizá más viejo le sonríe un espejo,
Los trasnochados sueños viajeros, su esencia.
No hay más soledad más pura ni silencio mudo
En la hora de hablar con unos ojos nulos.
Palpo el triste en su corazón una inmensa gracia,
Y se tornaron de colores el vacio,
Y el rostro ahora se torno de aurora,
Una leve risa se pinto en la hora
De pensar en la engañadora gracia de amar.
Sintió el triste una inmensa gana de llorar
Y en aquel vacio se fraguo la lluvia,
Se desdibujo su rostro y huyo el espejo.
No hay más soledad mas digna, ni filuda espada
Que partan el llanto, la fluidez sin gracia.
Ceso la lluvia y una inmensa calma
Colmaros el principio de sus raíces
Y en su rostro se pinto una estrella.
Una risa en el vacio se ha vuelto a reflejar
Sintió el triste una inmensa gana de amar
El corazón desvalijado ha dejado de llorar.
Y en su rostro se pintaba una nueva esencia,
No hay voz más vieja ni oídos sordos
En la oscuridad de sus tinieblas,
Que pueblen por fin sus desvariadas cejas.
Se acalla un poco y una voz mas vieja
Vuelve a redoblar sus notas en su oído.
Sintió el triste una inmensa gana de hablar
Hoy quizá más viejo le sonríe un espejo,
Los trasnochados sueños viajeros, su esencia.
No hay más soledad más pura ni silencio mudo
En la hora de hablar con unos ojos nulos.
Palpo el triste en su corazón una inmensa gracia,
Y se tornaron de colores el vacio,
Y el rostro ahora se torno de aurora,
Una leve risa se pinto en la hora
De pensar en la engañadora gracia de amar.
Sintió el triste una inmensa gana de llorar
Y en aquel vacio se fraguo la lluvia,
Se desdibujo su rostro y huyo el espejo.
No hay más soledad mas digna, ni filuda espada
Que partan el llanto, la fluidez sin gracia.
Ceso la lluvia y una inmensa calma
Colmaros el principio de sus raíces
Y en su rostro se pinto una estrella.
Una risa en el vacio se ha vuelto a reflejar
Sintió el triste una inmensa gana de amar
El corazón desvalijado ha dejado de llorar.