Pedro Darquea
Poeta asiduo al portal
Es inevitable que se pudra el templo
con aquellos venenos cuidadosamente comprimidos,
luego sus arrugas aparentan invisibilidad
camuflándose en la delgadez horizontal.
No están en vano los calendarios intocables
ni las señales de radio son de fiar,
de vez en nunca vuelvo a ver algún pájaro
escapando de otro repugnante y post moderno gurú.
Entre tantas preguntas y cuestiones
seguimos reprimiendo el asco encarcelado
con identidad de amigo fiel,
distribuido irregularmente entre el corazón, un pulmón y la sien.
con aquellos venenos cuidadosamente comprimidos,
luego sus arrugas aparentan invisibilidad
camuflándose en la delgadez horizontal.
No están en vano los calendarios intocables
ni las señales de radio son de fiar,
de vez en nunca vuelvo a ver algún pájaro
escapando de otro repugnante y post moderno gurú.
Entre tantas preguntas y cuestiones
seguimos reprimiendo el asco encarcelado
con identidad de amigo fiel,
distribuido irregularmente entre el corazón, un pulmón y la sien.
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