Kazor
Poeta adicto al portal
Sobre las pequeñas caídas
me siento yo en un espacio tranquilo
un espacio con venenos ancestrales.
Observo desde mi única perspectiva valida
como el mundo termina, en silencio.
Todo se esfuma entre los vandálicos gritos,
entre los últimos llantos,
no se escucha ni una palabra de amor.
Todo derrumbe requiere algo de amor,
pero no lo veo,
intranquilo deambulo sobre los pétalos marchitos de unas piernas,
deambulo sobre los ojos moribundos de algún payaso
y me encuentro con la respuesta ante mis narices,
el amor es silencioso, no provoca eco, no se percibe ningún sonido en su trayectoria.
Todo se revuelve en mi corazón,
es un secreto desvelado,
el amor es silencioso, punto.
Si pudiera morir dibujaría sonrisas en cada silencio,
en cada amor,
pero sigo acostumbrado a vagar por estos parajes decrépitos.
Sigo observando mundos marchitándose,
oigo el sonido bailar,
sigo esperando en silencio,
a que alguien vuelva a utilizarme.
me siento yo en un espacio tranquilo
un espacio con venenos ancestrales.
Observo desde mi única perspectiva valida
como el mundo termina, en silencio.
Todo se esfuma entre los vandálicos gritos,
entre los últimos llantos,
no se escucha ni una palabra de amor.
Todo derrumbe requiere algo de amor,
pero no lo veo,
intranquilo deambulo sobre los pétalos marchitos de unas piernas,
deambulo sobre los ojos moribundos de algún payaso
y me encuentro con la respuesta ante mis narices,
el amor es silencioso, no provoca eco, no se percibe ningún sonido en su trayectoria.
Todo se revuelve en mi corazón,
es un secreto desvelado,
el amor es silencioso, punto.
Si pudiera morir dibujaría sonrisas en cada silencio,
en cada amor,
pero sigo acostumbrado a vagar por estos parajes decrépitos.
Sigo observando mundos marchitándose,
oigo el sonido bailar,
sigo esperando en silencio,
a que alguien vuelva a utilizarme.
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