lucianoquilmes
Poeta asiduo al portal
Bajo el júbilo de los aventurados,
entre la florida sonrisa que hechiza
Y la tierna espesura que rompe el corazón mas duro,
saltaba entre nubes,
la princesa de los vientos.
En los arduos campos estivales,
sobre el puente mismo
donde el beso aquel , fue despertar del amor.
Corria en silencio y revoloteaba.
No fue casual que sus dulces manos
ataran mis entrañas,
acariciando el aire que respiré.
No fue ni siquiera de la infancia un cuento
para adornar mi nariz.
Doncella de los mares de aromas
posada en la piel enamorante.
He visto fragancia
sobre sus dedos fugaces,
siempre recordarme el amor.
Y vuelve espuma de mar,
jazmines y lilas,
espacio que verdea
princesa de los vientos naufragantes.
entre la florida sonrisa que hechiza
Y la tierna espesura que rompe el corazón mas duro,
saltaba entre nubes,
la princesa de los vientos.
En los arduos campos estivales,
sobre el puente mismo
donde el beso aquel , fue despertar del amor.
Corria en silencio y revoloteaba.
No fue casual que sus dulces manos
ataran mis entrañas,
acariciando el aire que respiré.
No fue ni siquiera de la infancia un cuento
para adornar mi nariz.
Doncella de los mares de aromas
posada en la piel enamorante.
He visto fragancia
sobre sus dedos fugaces,
siempre recordarme el amor.
Y vuelve espuma de mar,
jazmines y lilas,
espacio que verdea
princesa de los vientos naufragantes.