Elegí, de nuevo, el número equivocado.
Me los probé, los miré y me gustaron.
Y me los cobraste, bien cobrados.
Pero volveré a cualquier zapatería
de la calle de al lado a probarme
otra vez, con una marca desconocida,
un modelo igual de caro.
Mas no me lleves otra vez sobre la cuerda del trapecista
que mis pies no merecen tal impacto.
No me preocupa si me buscas,
si me ocultas, si te alejas
si me llamas, si te llamo.
Y si me llamas y no me encuentras,
será porque no merezco caminar
lejos del Edén.
Me los probé, los miré y me gustaron.
Y me los cobraste, bien cobrados.
Pero volveré a cualquier zapatería
de la calle de al lado a probarme
otra vez, con una marca desconocida,
un modelo igual de caro.
Mas no me lleves otra vez sobre la cuerda del trapecista
que mis pies no merecen tal impacto.
No me preocupa si me buscas,
si me ocultas, si te alejas
si me llamas, si te llamo.
Y si me llamas y no me encuentras,
será porque no merezco caminar
lejos del Edén.
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