palabras
Poeta adicto al portal
Sobre la cuerda floja, en la derrota,
resisto asido al nudo de la soga,
narcotizo las horas con la droga
de la nostalgia por mi vida rota.
Y en el olvido triste de mi nombre,
soporto el duro trato del destino,
tanto me da el final de mi camino,
lo que ha de sucumbir ya no es un hombre.
Tengo mi huella impresa en mucha barra
y mis lágrimas mojaron mucho suelo,
por más alcohol o droga no hay consuelo
a esa herida que por dentro me desgarra.
Tomo mi trago como quien respira
el gas que ha de llevarlo a un dulce sueño,
cierro los ojos arrugando el ceño,
y espero poner fin a mi mentira.
Mas siempre me despierto en las mañanas
maldiciendo mi suerte traicionera
en medio de una nueva carretera,
sin principio, sin fin, sin fe, sin ganas.
resisto asido al nudo de la soga,
narcotizo las horas con la droga
de la nostalgia por mi vida rota.
Y en el olvido triste de mi nombre,
soporto el duro trato del destino,
tanto me da el final de mi camino,
lo que ha de sucumbir ya no es un hombre.
Tengo mi huella impresa en mucha barra
y mis lágrimas mojaron mucho suelo,
por más alcohol o droga no hay consuelo
a esa herida que por dentro me desgarra.
Tomo mi trago como quien respira
el gas que ha de llevarlo a un dulce sueño,
cierro los ojos arrugando el ceño,
y espero poner fin a mi mentira.
Mas siempre me despierto en las mañanas
maldiciendo mi suerte traicionera
en medio de una nueva carretera,
sin principio, sin fin, sin fe, sin ganas.
Última edición: