Pedro Darquea
Poeta asiduo al portal
A veces somos tan complejos
como la belleza exagerada de la cornucopia
que resuena hasta las laderas
de los parajes más utópicos.
También podemos fusionarnos
con el atardecer oxidado
que cae sobre una playa roja
bañada en cuba libre.
Por otro lado, nos saludamos mecánicamente,
los gestos pesan y el tabaco es mezquinado.
Se perdió el asombro gracias a la rutina de telenovela,
cotizándose las revistas que informan sobre divorcios.
Así como deliciosos,
podemos asimilarnos a parásitos
que se arrastran por inercia
entre los fluidos residuales de la superestructura.
como la belleza exagerada de la cornucopia
que resuena hasta las laderas
de los parajes más utópicos.
También podemos fusionarnos
con el atardecer oxidado
que cae sobre una playa roja
bañada en cuba libre.
Por otro lado, nos saludamos mecánicamente,
los gestos pesan y el tabaco es mezquinado.
Se perdió el asombro gracias a la rutina de telenovela,
cotizándose las revistas que informan sobre divorcios.
Así como deliciosos,
podemos asimilarnos a parásitos
que se arrastran por inercia
entre los fluidos residuales de la superestructura.