Te entrego mi mente y mi cerebro y quémate
préndete fuego, ingiere, ingiérelos
vuelca mi cuerpo y sus piezas y húndete
cae al cielo, lúcete, rodéate
te estiro mi brazo pinchado y su mano y abofetéate
mastúrbate, realízate, bórrate.
Entrego mi conducta antideportiva
dame las señales que necesites de mí, de ti,
peligro autosugestionado
confianza en las armas, confianza en el terror
dame el control del volante
dame la visita a esa persona que no quieres visitar
las palabras que tus cuerdas cortan
el concierto con el concepto que te cambia de humor.
Te entrego el sonido que me despierta del vértigo
entonces acéptalo
sacudo la bandera con marcas de fuego, de gritos
entonces lavémosla
estrujo el papel y lo piso y lo escupo
entonces no hagas nada
te entrego un colapso emocional, la realidad
entonces no te arrepientas.
No me importa el zigzag disparejo
la paciencia comiéndose las uñas
ni los segundo sin nicotina
dame tus malditos contratos
te entrego las veces que resucito,
que soy de verdad, que soy de espantar
y te juro que no me importa
ser reemplazable.
Te entrego un bonito regalo
el mito merodeando en los bosques
y sospecha
y sospechas.
préndete fuego, ingiere, ingiérelos
vuelca mi cuerpo y sus piezas y húndete
cae al cielo, lúcete, rodéate
te estiro mi brazo pinchado y su mano y abofetéate
mastúrbate, realízate, bórrate.
Entrego mi conducta antideportiva
dame las señales que necesites de mí, de ti,
peligro autosugestionado
confianza en las armas, confianza en el terror
dame el control del volante
dame la visita a esa persona que no quieres visitar
las palabras que tus cuerdas cortan
el concierto con el concepto que te cambia de humor.
Te entrego el sonido que me despierta del vértigo
entonces acéptalo
sacudo la bandera con marcas de fuego, de gritos
entonces lavémosla
estrujo el papel y lo piso y lo escupo
entonces no hagas nada
te entrego un colapso emocional, la realidad
entonces no te arrepientas.
No me importa el zigzag disparejo
la paciencia comiéndose las uñas
ni los segundo sin nicotina
dame tus malditos contratos
te entrego las veces que resucito,
que soy de verdad, que soy de espantar
y te juro que no me importa
ser reemplazable.
Te entrego un bonito regalo
el mito merodeando en los bosques
y sospecha
y sospechas.